Bizcochitos de plátano y avena sin azúcar
- Desde 6 meses (según habilidades)
- plátano
La edad es orientativa: lo decisivo son las habilidades del bebé y si ya está preparado para iniciar la alimentación complementaria.
Ingredientes
- 1 plátano grande muy maduro
- 1 huevo
- 80 g de copos de avena triturados o harina de avena
- 50–70 ml de agua
- 1 cucharadita de AOVE
- Canela (opcional)
Cómo se hace
- 1
Precalentar el horno a 180 °C.
- 2
Chafar muy bien el plátano.
- 3
Añadir el huevo y mezclar.
- 4
Incorporar la avena, el AOVE y 50 ml de agua.
- 5
Mezclar hasta obtener una masa espesa pero húmeda, añadiendo algo más de agua si es necesario.
- 6
Repartir la masa en moldes pequeños de silicona.
- 7
Hornear 15–18 minutos aproximadamente.
- 8
Comprobar que el huevo está completamente cuajado.
- 9
Retirar sin esperar a que la superficie se seque demasiado.
- 10
Dejar templar.
Textura esperada
Muy tierna, húmeda y esponjosa. Debe aplastarse fácilmente entre los dedos.
⚠️ Avisos de seguridad
- No añadir azúcar, miel ni otros endulzantes.
- Evitar hornearlo hasta conseguir una corteza dura.
- Contiene huevo. Posibles trazas de gluten en avena no certificada.
Por qué es una buena opción para BLW
- Ofrecer el bizcochito entero si es pequeño y agarrable, o cortado por la mitad longitudinalmente.
- El plátano maduro es el único aporte dulce, sin azúcar añadido.
- Formato práctico para desayunos o meriendas.
Variantes
- Añadir una manzana rallada a la mezcla.
- Sustituir la canela por un poco de vainilla.
En la alimentación infantil se recomienda no abusar de las proteínas animales durante los primeros años de vida.
Como orientación general, hasta los 3 años de edad, la cantidad diaria recomendada es aproximadamente:
– 35 g de carne, o
– 35 g de pescado, o
– 1 huevo pequeño o mediano.
No es necesario pesar la comida ni cumplir estas cantidades al gramo. La idea es evitar ofrecer grandes cantidades de proteína animal de forma habitual, priorizando una alimentación variada con verduras, frutas, legumbres y cereales.
En BLW, el adulto decide qué se ofrece y cuánto, y el niño decide cuánto comer.
Esta ficha no sustituye el consejo de tu pediatra. Ante cualquier duda sobre la
introducción de este alimento o un posible alérgeno, consulta primero con él o ella.